El Legado 1: Eragon

Soy demasiado experta en lo que concierne a la literatura fantástica por lo que os voy a hablar del nuevo libro que ha pasado por mis manos. Creo que ha llegado el momento de retomar los buenos hábitos de instruiros en el mundo de la fantasía épica. Se trata de Eragon.

La saga El Legado

Christopher Paolini, el autor de «Eragon», es un americano que ha vivido toda su vida en su dulce hogar, en Montana. Y no creáis que su vida es larga, porque tiene a penas 2 años más que yo: 23. Cosas que pasan, que cada día empezamos más jóvenes a escribir. «Eragon» es la primera parte de una saga de cuatro libros.

Hablemos de Eragon

Eragon es un chavalín de 15 años que vive con su tío y su primo en un pueblecito al pie de las Vertebradas (una cadena montañosa), escondido en un pequeño valle al noroeste de Alagaësia.

Cuando el frío invierno empieza a acosar al pueblo, Eragon encuentra en mitad de las montañas una piedra preciosa del mismo color que el zafiro. Pero no, no es una piedra normal

El chico descubrirá gracias a su dragona Saphira que su destino no es quedarse al pie de las Vertebradas para siempre. Tras el asesinato de si tío decide vengarse y en compañía de Saphira y Brom, el que se convertirá en amigo y maestro del protagonista, va en busca de aquellos que han traído la desgracia y el odio a su vida.

Afrontará grandes peligros, y conocerá poco a poco la historia de los Jinetes de Dragones, quienes en sus días fueron los grandes amos de Alagaësia.

¿Eragon podrá algún día enfrentarse al malvado rey Galbatorix para que deje de matar a sus gentes? ¿Será Eragon el primero de una nueva dinastía de Jinetes? ¿Podrá terminar su entrenamiento antes de enfrentarse a lo peor?

El problema es que la historia no termina. Te deja más a medias que otras sagas…

Análisis

Primero hablemos del análisis externo

«Eragon» llama la atención en cualquier tienda. Sus tapas azules hacen que los niños y los jóvenes sean los primeros en querer comprárselo. En la portada sale la magnífica dragona del protagonista. Y cuando abres el libro ves que al otro lado de la tapa está dibujado el mapa de Alagaësia, con el que podrás seguir la marcha de Eragon por su mundo. La verdad es que físicamente es bastante bonito.

Pero no puedo decir lo mismo del análisis interno

A pesar de habérmelo leído de pe a pa y de querer leerme el segundo libro, hay algo aún de esta novela que no me ha gustado nada.

  • Por ejemplo los personajes: mal construidos, poco profundizados… A medida que lees te vas dando cuenta que los personajes no son lo que esperabas. No consigues llegar a ellos, cogerles el cariño que le cogerías a un Frodo o a un Gandalf de Tolkien. La única que consigue hacerte sonreír en algún momento en Saphira, la dragona, quien con su ironía consigue que el lector le coja algo de cariño.
  • Las aventuras: son fáciles de predecir. Llega un malo, Eragon casi muere, Saphira le salva. O Brom cae, y Eragon saca fuerzas de donde no las tiene. Es así de sencillo, no hay más. Eso sí, que sepáis que Saphira es indestructible. En ningún momento piensas que vaya a pasarlas canutas. Y las peleas, que a muchos jóvenes les encantan, son cortas y sin emoción.
  • El texto: nunca me había molestado antes la simplicidad de las palabras. Incluso ya creía que estaba curada de espanto con «Memorias de Idhún». Pero me temo que en este libro ya se pasa de la raya. No sé si es que la traducción es mala o es que Paolini tiene el vocabulario limitado. No sé, no atrae como escribe, no atraen ni las descripciones de los paisajes, ni de los personajes, ni nada.

He llegado a la conclusión de que lo único que engancha de «Eragon» es la historia. Vamos, que Christopher Paolini tiene una imaginación inmensa. ¿O no? Es una lástima que una de las cosas buenas que le saco sea también un inconveniente. Bueno, no, en realidad no lo es, pero he de decir que la historia es una mezcla de cosas que ya habíamos visto antes.

Paolini es fan número uno de Tolkien. No ha hecho falta ni que lo comprobara en ningún sitio, solo hay que ver las situaciones que se presentan en el libro. Paolini ha sabido perfectamente calcar en Alagaësia la maravillosa Tierra Media de Tolkien. Incluso más de una vez podemos leer pasajes casi clavaditos. Como cuando Eragon sueña con gente alta, rubia y perfecta que sube a un precioso barco en algún puerto perdido del mundo: Los Puertos Grises de Tolkien, sin ir más lejos.
Hasta la espada de Eragon es una réplica de la famosa espada de Bilbo (más tarde cedida a Frodo), la reluciente Dardo. Dardo es azulada y esta es roja, simplemente eso.

Podría poneros un millón de ejemplos más, pero solo con ver que si al protagonista le cambias dos letras se llama Aragorn

En resumen

Es un libro bonito, de magia, aventuras, peleas y luchas con espada

Lleno de personajes fantásticos: elfos, dragones

Pero tiene un fallo muy gordo y es que no es un libro para gente mayor de 18 años, más que nada porque a los mayores les puede llegar a aburrir solemnemente. Engancha, pero no es el libro de tus sueños.

Creo que no tiene ni comparación con cualquier libro de Tolkien, o la fantástica trilogía de Laura Gallego. Y a pesar de haber desbancado a Harry Potter en EEUU, os aseguro que no tiene ni la mitad de adicción y de calidad. Es simplemente un libro más en el género de la fantasía épica y que podría llegar a caer en el olvido en pocos años.

Se lo recomendaría tanto a aquellas personas que les guste la ciencia ficción como a aquellos que les gusten más las aventuras porque contiene un poco de todo. Pero tened en cuenta lo que os he ido comentando.

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