Agua del Limonero

Aunque yo tengo una clara predilección literaria, y, lógicamente, es la que más me hace disfrutar, he terminado por no desdeñar las visitas a la biblioteca, ni las recomendaciones de la bibliotecaria, por que así, he descubierto un montón de libros, que, de natural ( elegirlos para comprarlos) nunca hubiese hecho. Así llegamos hasta Agua del Limonero, de la escritora Mamen Sánchez, desconocida por mí hasta ahora.

Resulta que yo había leído anteriormente el libro de Julia Navarro «Dime quien soy» que me gustó tanto, que se ha convertido en una de mis mejores lecturas en lo que va de año.

En base a esto, la chica me recomendó Agua del Limonero, avisándome, eso sí, que ella no lo había leído aún, pero que pintaba que la sinopsis podría ser similar.

La protagonista de esta historia es Clara Cobian, una joven periodista que busca su trocito de fama.
Mantiene una relación bastante tumultuosa con un hombre mayor que ella, su profesor, Hinestrosa, un hombre relevante dentro del mundillo de las letras.

Cuando nosotros lo conocemos, la relación ya ha echo aguas, Clara no lo quiere, e Hinestrosa se aferra a ese desamor, que se palpa de una manera bastante densa.

Esto me sorprendió, pues, aunque no es el leif motiv de la historia, se le da bastante fuelle, al menos, está escrito con una pasión que envuelve al lector, para mí, algo innecesario, puesto que no es el eje principal de la historia, ni tiene nada que ver.

Eso sí, es muy efectivo a modo de narrar el desamor a posteriori, quiero decir, los sentimientos y sensaciones de dos protagonistas que han vivido una historia de amor, han roto, y la han superado, haciéndonos notar que, donde hay heridas, aún tiran los puntos.

Bueno, por mediación de Hinestrosa, Clara tiene el placer de entrevistar en exclusiva a una dama de la alta sociedad bastante relevante; Greta Bouvier.

Es una ocasión estupenda, puesto que el hermetismo de la mujer, y el secretismo de su vida, sumado a todo tipo de especulaciones sobre ella, y el hecho de que ahora hable, puede suponer un paso importante en la carrera de Clara.

Así, nos sumergimos en la historia de Greta, que pasa a ser la protagonista principal. Esta historia si es interesante, al menos a mí me lo pareció al principio, con una chica llegada en misteriosas circunstancias a La Habana, Cuba, donde conoce a un carismático hombre, mayor que ella, y rico, que será su mentor, y el trampolín a su posterior fama.

El recorrido por la historia de Greta es interesante, pero hay dos factores que a mí no me terminaron de cuajar.

El primero, es la protagonista misma, que ya desde sus orígenes, se muestra , sí, de una forma peculiar, o sea, una personalidad de esas que no dejan indiferente, pero que a mí, personalmente, me pareció antipática.

Por otro lado, esta la cosa de que la historia se empaña mucho en sentimientos, en este caso, el de la historia de Greta con su mentor, que, lejos de ser una historia de amor estupenda, está reñida de melancolía y tristeza que tienen las relaciones no felices.

Ambos componentes empañan lo que pudiera haber sido unas peripecias fascinantes de un personaje que deja huella.

En cierto sentido, sí que puede decirse que se parece, sólo un poco a la obra de Julia Navarro, pero en esta es más sentimental que narrativa.

Los sentimientos esos densos y tristes, pues están muy bien descritos, tanto que la lectura está cargada de una sensación de melancolía que llega al lector.

Pero deja que desear en cuanto a mas acción, más lo que yo esperaba leer.

Finaliza con un giro de tuerca, o eso pretende, en la que las dos mujeres quedan relacionadas por mediación de Hinestrosa, mucho más importante de lo que parecía en un principio.

Las escenas en las que él va tras ella, le quitan mucha chispa a la novela, y no las veo necesarias.

Personalmente, lo que más me gustó, fue el rifi rafe entre las dos mujeres, y lo bien que describe la autora ciertos sentimientos.

Pero esto no es suficiente como para que me haya gustado, a mí me dejó con ganas de más, la verdad, y al final me quedé con la sensación de haber leído un folletín más demasiado denso.

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