Alguien voló sobre el nido del cuco

Uno voló hacia el este, uno voló hacia el oeste y uno voló sobre el nido del cuco…

Con estas palabras se abre esta famosa novela considerada una de las mejores novelas de la literatura universal contemporánea.

Cuando Ken Kesey escribió la novela (1962) «alguien voló sobre el nido del cuco» sin duda sabía de lo que escribía, la experiencia lo acompañaba, al haberse presentado como voluntario en pruebas hechas por el gobierno para comprobar los posibles efectos curativos que drogas psicodélicas como la mescalina, el LSD, marihuana… podrían tener frente a determinadas enfermedades.

Esas pruebas se realizaban en hospitales psiquiátricos como el que sirvió de escenario a su novela, pero Kesey, escritor que como los que han formado parte de la llamada «generación beat» no solamente consumía drogas con el fin de «experimentaciones terapeúticas «ya que incluso estuvo detenido por posesión ilegal de marihuana (así que también conocía la represión del ambiente carcelario) y él mismo reconoció que escribió «Alguien voló sobre el nido del cuco» atiborrado de LSD.

Esta novela que primero intentó llevar al teatro Kirk Douglas con escaso éxito, no impidió que su hijo Michael Douglas comprara los derechos para el cine y le encargara su dirección a Milos Forman en los setenta, con Jack Nicholson como protagonista principal, obteniendo cinco Oscars.

Sin embargo, existen algunas diferencias entre la versión cinematográfica y la novela.

La más importante afecta a quién narra la historia ya que en la novela es narrada por el inadaptado indio Brondems, que va captando todo lo que ocurre a su alrededor sin emitir un sonido mientras que en la película es el vital y rebelde McMurphy. También en el argumento y en los personajes que aparecen en la novela se muestran matices mucho más ricos que en la película y lo que más he echado personalmente de falta en la película han sido las reflexiones y delirios del jefe indio escritos con gran cantidad de metáforas y que ocupan un lugar distinguido en el relato.

Kesey siempre dijo que no había visto la película pero a pesar de todo estuvo en contra y se dice que incluso se decidió a demandar a la productora por haber dejado al personaje del indio en un papel secundario.

El autor

Puede que a muchos de vosotros el nombre de Ken Kesey os resulte conocido debido al gran éxito que tuvo su novela Alguién voló sobre el nido del cuco, pero seguro que no es menos familiar el papel que Jack Nicholson interpretó cuando este libro fue llevado al cine. Yo siempre he querido ver esta película, todo un clásico en el cine, pero sabía que si veía la película después no iba a leerme el libro así que decidí leer primero el libro para después disfrutar de la película teniendo ya una base y sabiendo lo que podía encontrarme.

Ken Kesey nació en La Junta, Colorado, en 1935 y falleció en Pleasant Hill, Oregón, en el 2001.

Dejó sus estudios para fugarse con su pareja, con la que posteriormente tuvo tres hijos.

Estudió periodismo en la universidad de Oregón.

Alcanzó gran éxito con su primera novela: «Alguien voló sobre el nido del cuco». Dicha novela está basada en su propia experiencia como «cobaya humana» probando drogas del Gobierno estadounidense. Así es como conoció el LSD, que distorsiona la realidad social y personal. Durante los años 60, y siendo miembro de un grupo de amigos que se hacían llamar los «Alegres Pillastres», experimentaron de forma lúdica con LSD, anfetaminas (speed) y marihuana. También se podría señalar que él y su grupo de amigos popularizaron

Argumento

La novela está narrada por el Jefe Bromden, enorme indio, hijo del jefe de una tribu india al que quitaron sus tierras y que lleva tanto tiempo sin hablar ni comunicarse con ningún ser vivo que todos piensan que es sordomudo además de loco. Sin embargo, Bromden está muy lejos de la locura.

En su encierro en un hospital psiquiátrico el jefe indio se limita a barrer el suelo y a ver pasar los días, observar su alrededor y vivir una vida sin sentido hasta que un día es ingresado en el centro un ex-presidiario, Randle McMurphy,. que se finge loco para librarse del internamiento en la prisión.

McMurphy va a convertirse en el elemento incordiante, un opositor persistente del orden impuesto por la enfermera jefe, la señorita Ratched, llamada por todos la gran enfermera y por la que los internos son sometidos a las leyes de un sistema férreo que los aturde a través de las obligadas pastillas diarias y cuando la ocasión lo requiere a través de electrosckoch, lobotomías y demás. Estas técnicas, métodos, terapias… son usadas para corregir aquello que no está bien según las normas sociales establecidas dentro del hospital, eso sí siempre pensando en el propio bien de los enfermos y con la mayor dulzura y comprensión.

En manos de la señorita Ratched también está el alta médica de los internos y McMurphy es consciente de ello, pero a pesar de todo, se enfrenta a esta ya que lo que ve no le convence y trata de sustituir ese ambiente represivo, de mansedumbre, en que los enfermos acabaran viviendo una vida vegetativa hundidos psicológicamente por un ambiente de compañerismo y solidaridad que despertará en los internos, sueños de nuevas experiencias o ilusiones perdidas.

Pero como toda lucha o revolución desencadena consecuencias no esperadas y muchas de ellas trágicas.

El final es inesperado y quizás te haga preguntarte si mereció la pena haber llegado hasta donde McMurphy llegó.

Personajes

La fuerza de la novela pienso que reside en la caracterización de los personajes que reflejan perfectamente la postura que las ha tocado adoptar ante la denuncia del argumento.

Los personajes todos, aparecen perfectamente descritos, pero me gustaría destacar en primer lugar en vez del heroico protagonista McMurphy ( que si se ve antes la película no puede dejar de pensar en la cara de Jack Nicholson, pero es que le va perfectamente) el de jefe indio para mí excepcionalmente descrito y algunos otros que cito a continuación:

El enorme jefe Brondems indio mestizo, no habla ni se comunica con nadie, pero no es sordomudo como todos piensan sino que voluntariamente se ha aíslalo de un mundo que no le interesa pero que compensa con mundo interior muy rico, que en la novela se encuentra perfectamente descritos en sus numerosos delirios (probablemente guiados por los propios delirios drogadicticos del autor ).

McMurphy inteligente, imaginativo, audaz , perseverante, luchador y podría poner muchos adjetivos positivos más , pero igualmente como delincuente, es un marginado más.

La enfermera jefe Ratched descrita como una mujer madura un tanto amargada, dura, despiadada con una disciplina férrea, que le vienen de sus antecedentes en un hospital militar y que busca en la sometimiento de los internos compensar su propio sometimiento a un poder establecido, por tanto en cierta forma otra víctima.

Billy, un chico muy tímido, cuya timidez le lleva a tartamudear. Su fuerte dependencia materna, le ha vuelto incapaz de enfrentarse ante su madre y ante cualquier tipo de adversidad, conviertiéndo en alguien extremadamente reprimido.

Mis conclusiones

De alguna forma todos los personajes son prisioneros de la sociedad ( como todos lo somos) y tratando de huir de ese mundo en que son mal vistos , no aceptados, se refugian o son recluidos en un hospital psiquiátrico, incluso el genial y valiente protagonista, Mc Murph en cierta forma debido a las consecuencias de sus actos, huye de la cárcel y se refugia en este hospital. ( y yendo un poco más lejos el propio autor Kesey, que a través de las drogas se evade o escapa de la realidad, logrando una visión distinta)

Pero el psiquiátrico es un micromundo del sistema, una institución social más, donde van a encontrar la misma opresión, donde todo va a estar programado al milímetro y donde existen unas normas que no hay quebrantar y hay que cumplir a rajatabla bajo pena de castigo. La respuesta al ¿por qué? de esta rutina, de ese no pensar, no sentir, sólo vegetar es el bien común.

Las diferentes posturas de los personajes, ya sea evadirse de la realidad (el indio) la obediencia y docilidad (mayoría de los internos) la rebeldía (McMurphy ) el dominio y la manipulación(La gran enfermera) vienen a ser las diferentes posturas que se nos presentan ante cualquier otra institución social.

En definitiva la novela nos habla de libertad, algo muy subjetivo y algo muy difícil de conseguir cuando si no son normas las que nos imponen en un programa dado de antemano, son patrones y estereotipos sociales que nos llegan a través de millones de mensajes enviados por múltiples canales y que sirven a las mayorías, y limitan a las minorías.

Ya que irremediablemente todos tenemos que adoptar una postura ante la sociedad, optemos por elegir la postura más acorde a nuestra naturaleza y es que quizás para acercarnos más a una vida libre no haya que emprender una lucha cargada rebeldía bastará con que cada uno sea fiel a su naturaleza, fuera de cualquier manipulación social, sin miedo a sentirse diferente o al rechazo y siempre respetando por supuesto la naturaleza de los demás.

¿Ver la película o leer el libro?

Como en el caso de muchas otras personas, «Alguien voló sobre el nido del cuco» ha estado desde siempre entre mis películas favoritas de todos los tiempos, hasta que me enteré de que estaba basada en una novela. A partir de ese momento, pasó también a formar parte de la lista de mis libros favoritos.

Además de esto, he de reconocer que soy un poco «friki», en el esntido de que me llaman la atención las películas, libros y, en general, todas aquellas cosas que tengan alún detalle «curioso». En este caso, el tema curioso es que el autor, Ken Kesey, no se prodigó mucho en la escritura de novelas. Sólo escribió dos, siendo «Alguien voló sobre el nido del cuco» la primera de ellas, y después, se dedicó a escribir artículos e historias de menor relevancia. El caso es que, debido a estos detalles y a los mucho que la película me había gustado, me decidí a leer el libro.

Dicen que el libro siempre supera a la película, y este caso no es ninguna excepción. Así que podéis imaginar que si la película esta por sí misma considerada comp una de las mejores de todos los tiempos, podéis suponer, y será una suposición correcta, que la novela es sobresaliente.

Lo más sorprendente no es sólo que, como en otros casos, desarrolle más las historias que vimos en su día en la película, o que añada más profundidad a los personajes, sino que, además de todo eso, desarrolla la historia desde una perspectiva que dejará atónito a todo fan del film. Desde que lo terminé, pasó a estar entre los libros que considero «de obligada lectura».

Si no habéis visto la película, os recomiendo leer primero el libro, empaparos de él y luego ver la película. Mataréis dos pájaros de un tiro: primero veréis que es un gran novela y luego cómo se hace una gran adaptación al cine. Y si habéis visto la película, no dejéis de leer el libro, para quedaros con la boca abierta desde el primer párrafo.

Recomendación

Leer la novela antes que ver la película, ya que la novela es mucho más completa en todos los matices, aunque no hay que dejar de hacer una (leer la novela) y otra cosa (ver la película).

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