La mujer del viajero en el tiempo

El tiempo, el amor, la soledad, la muerte…

La autora

Audrey Niffenegger (Michigan, EE.UU., 1963) publicó su primera novela, «La mujer del viajero en el tiempo» (The Time Traveler’s Wife ) en 2003, aunque también ha publicado novelas gráficas, como por ejemplo «Tres hermanas incestuosas» (Three Incestuous Sisters) y otras que, me temo, todavía no están traducidas al castellano.Ha publicado también algunos cuentos cortos y otros trabajos que compatibiliza con sus clases como profesora de Arte en el Columbia Collage de Chicago (EE.UU.)

El libro

Seiscientas páginas (Edición DeBolsillo, 2007). Ha sido traducida a más de 25 idiomas y se ha convertido en un éxito de ventas, tanto en su país como en el Reino Unido. En España va ya por la cuarta edición y la traducción corre a cargo de Silvia Alemany.

Argumento

El argumento, tratando de no desvelar claves de la historia, consiste en la historia de amor entre el bibliotecario Henry de Tamble y la artista Clare Abshire. Cómo transcurre la vida de ambos a lo largo de una serie de años. La singularidad de esta historia radica en que Henry, a causa de una extraña mutación genética, es capaz de viajar en el tiempo. Y ser capaz no significa aquí, hacerlo a voluntad. Como una especie de ataque epiléptico, Henry se ve abocado cada cierto tiempo, a desaparecer de donde está y aparecer en su pasado o su futuro.

Estos viajes, por llamarlos de alguna forma, no son lineales, ni provocados, tampoco siguen un orden. Le causan además, tanto a él como a Clare y a los pocos que conocen la verdad de sus vidas, numerosos problemas, estupor, miedos y mucha desazón, al ir conociendo hechos que se producirán en el futuro y sobre los que el protagonista no podrá, ¡ay!, hacer absolutamente nada.

Aparte de la incertidumbre y los trastornos que generan esos involuntarios traslados adelante y atrás, Clare se queda sola y no sabe por cuánto tiempo lo estará. Ignora, en cada ocasión, si Henry se encuentra bien, qué estará viviendo en el futuro o pasado y si luego será capaz de decirle lo que ha visto, sin ocultarle nada, por terrible que sea.

Además de estos dos indiscutibles protagonistas, habitan esta maravillosa novela, algunos personajes como el padre de Henry, un hombre abatido por la soledad, sus amigos Gómez y Charisse, el doctor Kendrick, que intentará lo imposible por solucionar el grave trastorno que padece Henry y que protagoniza (con una cuestión familiar) uno de los mejores capítulos, en mi opinión, de la novela y otros más, que van tejiendo lentamente el mapa de las vidas de los dos protagonistas.

Estructura

El libro se inicia con un par de citas sobre el tiempo y el amor. De eso va precisamente esta novela, del tiempo y sobre todo, del amor.

Empieza con un prólogo. A partir de él se inicia este libro cuya estructura es siempre la misma: se cuenta, en primera persona, a través de Henry o de Clare, los hechos que van ocurriendo. Al contar la realidad cada uno , se trata siempre de una visión muy personal. Vamos siguiendo así los avatares de ambos, entendemos qué les pasa, qué sienten a medida que las cosas ocurren.

Hay tres partes en esta larga novela, que son:

  1. EL HOMBRE QUE ESCAPABA AL TIEMPO
  2. UNA GOTA DE SANGRE EN UN CUENCO DE LECHE
  3. TRATADO SOBRE EL DESEO

Estas tres partes, están subdivididas en capítulos, con títulos que, a su vez, están subdivididos en tramos temporales, en los que, o bien Clare, o Henry o ambos describen cómo se suceden los hechos. Destaco el último capítulo («Siempre de nuevo») que me parece precioso.

No por casualidad al final del libro y antes de los agradecimientos, incluye un poema de la Odisea de Homero

Opinión

Un auténtico descubrimiento esta novela de una autora que, al menos para mi, era (sigue siéndolo) desconocida. Debo reconocer mis prejuicios al ver que en la portada del libro estaba el sellito de «best seller» que me desanimaba a comprarlo. Sin embargo, por suerte me animé y me parece una buenísima novela, original, interesante, emocionante, entretenida, bien escrita y bien traducida.

Reconozco que me costó al principio porque no conseguía enterarme muy bien de qué iba. Empecé a leerla «a pelo», sin tener la más remota idea de por dónde discurrían los acontecimientos y, la verdad, me despistaba un poco la estructura que tiene, no entendía por qué él a veces tenía una edad y a veces otra, y no siempre su edad era correspondiente con la de ella

Continué leyendo, intrigada por su novedoso estilo, por un planteamiento tan poco convencional, por saber QUÉ PASABA LUEGO, y, poco a poco me fui enganchando. Conforme me iba acercando al final, me gustaba más la novela, me metía más en los personajes, entendía mejor la historia, me emocionaban más los hechos. Así hasta el final, en el que confirmé que era, que ES una buena novela de la que, según parece, se está filmando una versión para el cine.

La recomiendo a quienes os guste leer y no os importen 600 páginas, una historia distinta que habla del amor y de la soledad y que, con un estilo fresco y diferente demuestra que no está todo tan trillado como pensábamos y que hay una nueva narrativa capaz de emocionar y entretener a la vez.

Si hay algo que me ha gustado menos, quizá sea el título del libro: los protagonistas de la novela son Henry y Clare, entonces ¿por qué sólo mencionarla a ella? o ¿por qué no llamarla «El viajero en el tiempo» simplemente?.

En fin, son sólo dudas menores de una gran obra, cuyo título, en todo caso, no desmerece el trabajo y la sensibilidad que encierra ésta.

Por mi parte, intentaré seguir a esta autora, que me ha sorprendido muy gratamente.

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