El corazón helado

La novela arranca en marzo de 2005 con un entierro, el de Julio Carrión, un acaudalado y casi octogenario hombre de negocios hecho a sí mismo. Alvaro es el único de sus hijos que no se ha dedicado a los negocios familiares y es también el único que en el cementerio de Torrelodones descubre la fugaz aparición de una joven que no conoce en el entierro de su padre. Intrigado, su imaginación le lleva a pensar que quizás es una amante de su padre. La joven resulta ser Raquel Fernández Perea, cuyo padre nació en Francia, hijo de exiliados republicanos.

Poco más se puede contar sobre la trama de esta larga novela, en sí misma intrigante ya que durante sus páginas se irá desvelando el misterio y descubriendo lo que une a las dos familias, la de Alvaro y la de Raquel, que por cierto acaban casualmente conociéndose y enamorándose. Esto ocurre en las primeras páginas, por lo que no estoy destripando nada.

El caso es que esta trama, que resulta ser la historia de una venganza, nos lleva con saltos en el tiempo desde el presente a los tiempos primero de la República y después de la Guerra Civil y al exilio en Francia de la familia de Raquel.

Conoceremos los orígenes humildes de Julio Carrión en Torredolones, desde donde una vez acabada la guerra se marchara a Madrid con su padre alojándose en una pensión de una conocida hasta llegar a ser el importante hombre de negocios y patriarca de una gran familia. Alvaro irá conociendo a la vez que el lector el pasado de su padre, del que al principio solo sabe que luchó en la División Azul, llevándose grandes sorpresas. Su padre siempre se empeñó en contar poco de su pasado, como si se avergonzara.

Hay un montón de personajes, según vamos conociendo la historia de las dos familias y aunque la novela es ficción, está inspirada en historias reales basadas en testimonios que la autora ha ido recopilando. Es aquí donde, en mi opinión, la novela gana en emotividad y sentimiento, en la descripción de los personajes y las situaciones de una generación de españoles que les tocó vivir en esos tiempos que cambiaron sus vidas.

Por otro lado, la historia de amor entre Alvaro y Raquel que se vive desde el presente a medida que Alvaro va descubriendo quien era realmente su padre, tiene menos fuerza.

Con constantes vueltas al pasado, el estilo es ágil y la narración amena, el libro no se hace nada pesado. Hasta el final parece algo precipitado.

No es una novela redonda, pero sí es entrañable y necesaria. A muchos lectores, sobre todo mayores, les emocionará especialmente porque hay detalles de la vida cotidiana, como las recetas radiadas para elaborar tortillas de patata sin huevo o natillas sin leche. En todas las familias hay quien cuenta algo de aquellos tiempos, las colas para conseguir en Madrid los alimentos en la posguerra, las cartillas de racionamiento, etc.

La novela de Almudena Grandes es presentada como su obra más ambiciosa, en la que ha invertido tres años buscando datos y personajes que vivieron nuestra Guerra Civil. Como hace poco que se cumplieron 70 años del inicio, las personas que vivieron esa época ya son muy mayores o ya han muerto. Durante mucho tiempo, sin embargo, han guardado sus penas y recuerdos, sobre todo quienes perdieron la guerra, con miedo.

Lo de que la historia la escriben los vencedores suele ser verdad. Con la serenidad que da el tiempo, en mi opinión por razones de dignidad no está de más recuperar lo que se llama «memoria histórica» que en muchos casos consiste en desenterrar fosas comunes para tratar de encontrar restos de familiares, de uno u otro bando. Gente que luchó y murió por sus ideales. O de reconocer cargos de los militares republicanos para permitir a las viudas cobrar pensiones. En este sentido este libro puede ser un homenaje.

Habrá otros lectores a quienes la novela les resulte partidista. En mi opinión no lo es. Simplemente porque no cuenta nada que no sucediera en realidad. Otros lectores más jóvenes, no tan situados históricamente en los sucesos, sí pueden encontrarse algo más perdidos, pero bueno cada cual sus lecturas las asimila como quiere, quedándose en lo superficial o leyendo entre líneas.

El título de la novela hace referencia al poema de Antonio Machado sobre las dos Españas. Y permitidme una observación personal. Da especialmente pena que haya quien piense que hoy en día se está reproduciendo, por aquello de las dos Españas, el clima de crispación que precedió al levantamiento militar. Porque una guerra (y menos aún una guerra civil, entre hermanos) no trae la gloria, sino la muerte y la destrucción.

Para los interesados, la bibliografía sobre la Guerra Civil se compone de una lista interminable de autores (escritores y periodistas, españoles y extranjeros, de un signo u otro): Hugh Thomas, Javier Tusell, Angel Viñas, Paul Preston, Gabriel Jackson, Ian Gibson, Eduardo Haro Tecglen, Pedro Montoliu, César Vidal, Ricardo de la Cierva, etc. que han escrito sobre esta etapa de nuestra historia.

Mi opinión

Es un relato muy recomendable, ya que describe una historia muy bonita de amor entre dos personas que no deberían acabar juntas, debido al pasado de sus familias, y a la vez nos enseña muchos aspectos de nuestra historia que no todos conocemos o al menos no sabemos mucho de ellos. La proclamación de la segunda república, la guerra civil, en especial lo acontecido en Madrid… En definitiva el dolor que causaron todos estos hechos.

Además hay que decir que el estilo con el que está escrito ayuda mucho a que la historia guste y no se pueda dejar de leer. Me ha gustado tanto este libro y haber leído por primera vez a Almudena Grandes que ya he comprado un segundo libro suyo, Los aires difíciles, ya os contaré que tal.

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