Amor, curiosidad, prozac y dudas

Hoy voy a hablaros de el primer libro que me compre hace ya un par de años. Voy a confesaros un secreto.

Mi afición por la lectura comenzó hace solo 5 años, en los años anteriores solo leía libros que por obligación me mandaban en el instituto pero nunca los terminaba. Cuando empecé la universidad, las largas horas en el metro me aburrían tanto que decidí copiar a otros usuarios del transporte de Madrid y pensé: “ Yo también quiero parecer una chica interesante leyendo en el metro de Madrid” Fui a Fnac y me compré. “Amor, curiosidad, prozac y dudas” de Lucía Etxebarría. Pensé que sería ameno leer un libro de narrativa actual y menos probable que lo dejase a la mitad. Y la verdad es que no me equivoque, de hecho me he leído todos los libros de la autora e iré escribiendo opiniones sobre cada uno de ellos.

Para todos aquellos que no conozcan a esta realista e ingeniosa escritora os contaré algo sobre ella.

Nació en Valencia en 1966. Es una de las autoras jóvenes más populares de la literatura española. “Amor, curiosidad, prozac y dudas” fue su primera novela, de la que os hablare posteriormente. Consiguió la popularidad gracias a “Beatriz y los cuerpos celestes”, obra galardonada con el Premio Nadal en 1998. En 1999 publicó “Nosotras que no somos como las demás”. En el año 2000, otra obra donde habla por supuesto de las mujeres “La eva futura/ La letra futura” dos libros en uno. Cuenta dentro de su bibliografía con el poemario “Estación de Infierno”. En el año 2001 recibió el premio Primavera de Novela por su obra “De todo lo visible e invisible” ( estoy leyéndolo por segunda vez). Participo en el guión de la película “ Sobreviviré” protagonizada por Emma Suarez y Juan Diego Botto. También participó como guionista en la versión cinematográfica de “Amor, curiosidad, prozac y dudas”

Esta novela cuenta la vida de 3 hermanas muy distintas entre ellas.

Cristina, 24 años, soltera y camarera en un bar. Vive la vida al momento. Empezó trabajando en una multinacional pero lo dejó según ella antes se metería a puta que seguir explotada en una oficina. Consumidora de drogas de diseño, reconoce que le da miedo inyectarse. Prefiere vivir la vida sedada por las pastillas que sin ellas. Pasarlo bien cada día es su ley pero su lado sensible se deja ver durante la novela.

Rosa, 32 años, soltera y Directora Financiera. Acaba de terminar una relación con un compañero de oficina. Consumidora de prozac, su vida se centra en su despacho. Vive sola en un piso decorado con mucho esmero pero sumida en una sensación de que le faltan grandes cosas en su vida.

Ana, 34 años, casada y madre de un hijo. Su vida es la mas fácil y podría decirse que la vida ha sido generosa con ella: una casa espectacular, un marido maravilloso y un hijo, pero se siente incompleta y ve su vida sin un sentido por el que luchar. Su gran amiga, es la soledad y su compañera inseparable su tubo de pastillas para poder dormir. Solo quiere estar sola, pasando largos días llorando sin saber por qué.

Estas tres mujeres nos muestran realidades y reflexiones con las que me he sentido muy identificada. Creo que por eso la narrativa actual es mi genero literario favorito porque encuentro situaciones que yo misma he vivido y puedo sacar provecho de ellas. Lucía Etxebarría utiliza un lenguaje muy coloquial y jovial ya hace muy amena su lectura, y en algunos casos es divertida por su perspicaz sentido del humor, eso si siempre en un tono feminista.

Para terminar os incluyo un trocito de su obra, son palabras de Cristina uno de los personajes de la novela:

«Fue Froid el que escribió que las mujeres tenemos envidia de pene, ¿no? Menuda tontería. Es evidente que con un solo coño te puedes agenciar todos los penes que te de la gana, así que no sé por qué íbamos a envidiarlos…”

Mi opinión

Personalmente, me encantó, me lo leí en un día y eso que soy un poco vaga para la lectura (aunque me guste, me cuesta ponerme) y lo volvería a leer las veces que hiciera falta, es más, yo soy partidaria de identificar a los libros como un amigo más y los clasificaría del siguiente modo:

  • Un buen amigo (incluso muy buen amigo) es aquel que está siempre y desde siempre allí, que cuando está contigo disfrutas y cuando se «acaba» quieres más. Para un libro sería igual, un buen libro es aquel que desde un principio te engancha, que sigue enganchándote y que cuando se termina deseas que salgan 1200 partes más para no perder jamás el hilo y seguir conociendo la trayectoria de los personajes (algo imposible, tal vez, pero las ganas las hay). Amor, curiosidad, prozac y dudas para mí es un buen amigo, muy buen amigo.
  • Un amigo es aquel que tal vez te ha ayudado en ciertas etapas de tu vida pero que no ha estado al 100% que tú esperabas (tal vez ni al 50%). Un libro de esta categoría sería aquel que cuando empiezas a leerlo dices: está bien, pero que a medida que vas leyendo piensas: «¿cuándo se acabará esto?» o viceversa, que lo coges con pocas ganas pero que el final te sorprende (tal vez este tipo sería más de los amigos que superan el 50% d las expectativas pero no llegan a 90-100%).
  • Un conocido es aquel que se ha cruzado en tu vida pero que no aporta ni malo ni bueno, simplemente está ahí. Supongo que habrá que algo aportarán, y cuanto más bueno sea más probabilidades tiene de ser un amigo, y cuanto más malo, de ser un enemigo; pero esto tiene su proceso; en el caso de los libros este proceso puede darse con segundas, terceras, cuartas…lecturas. Un libro de este estilo es el que te lees, no te agrada ni te desagrada, pero tampoco lo aconsejas o lo odias hasta la muerte.
  • Un enemigo es aquel al que odias – aunque odiar sea un término muy fuerte, se le pueden buscar sinónimos más lights- (ya bien por simple incompatibilidad o porque se lo ha ganado a pulso). Un libro así es el q, o lo dejas de leer o acaba con tu vida; aquí suelen ir muchos de los que en el colegio te han obligado a leer, por ejemplo, o por cuestiones laborales o similares, que tal vez no serían un enemigo, pero x las circunstancias lo son. Y cuando son una obligación más vale tomar como lema aquello de: «si no puedes con tu enemigo, únete a él».

Vale que habrá un gran abanico de posibilidades dentro de cada clasificación (igual que no hay «El Mejor Amigo» en mayúsculas en muchas ocasiones) y que tal vez comparar a un libro con un amigo está fuera de lugar; pero dentro de cada persona está el saber diferenciar que es un libro y que es un amigo, y que cosas comparten y que cosas les separan; pero siempre me pareció una buena comparación personal.

Al grano, después de «presentaros» cuál es mi forma de ver un libro (y os podría poner un ejemplo de cada una de las clasificaciones, y varios tal vez) voy a por «Amor, curiosidad, prozac y dudas».

Es interesante ver como tres hermanas, aparentemente tan diferentes (y ellas creen y perjuran esta diferencia) pueden llegar a ser tan iguales. Como una misma historia te la cuenta una persona diciendo: «y mi hermana es una guarra porque se acostó con el chico del que yo estaba enamorada» y tú puedas pensar: «pues será verdad»; pero luego leas la versión de la susodicha hermana y veas que no es así. Esto te lo encuentras día a día, ¿cuántas veces no hemos prejuzgado a alguien por una acción o varias y después nos hemos dado cuenta que sus motivos tenía para actuar así?. Y es por ello que este libro es tan real y te puedes llegar a sentir identificada con una, con otra o con las tres a la vez; o si más no puedas pensar en alguien que te recuerda tremendamente a Ana, o que s parece a la amiga de Cris, por ejemplo.

Cogiendo un poquito de cada, podríamos ver representada gran parte de la sociedad actual, sobretodo de la sociedad femenina (aunque estoy segura que también muchos hombres, en cierto modo, pueden estar representados en estos personajes); las tres representan, a rasgos generales, un sentimiento, yo diría que Ana, la casada, es más bien la imagen de la frustración, del querer hacerlo todo tan perfecto (basándode en los pilares de la perfección formada por la sociedad: una familia, una casa, un trabajo o marido con trabajo, etc) que no se de cuenta (o se de demasiado tarde cuenta) de qué es lo que realmente quería. Rosa, la empresaria triunfadora, representa la soledad, siempre mirando por ser la mejor en el campo que mejor dominada (el business) y sin darse cuenta que está sola ante la lucha y q, si sigue así, sólo tendrá como compañía a un montón de papeles (bien ordenados, claro está) y cuatro cuentas de ordenador. Y Cristina, la joven «vive la vida», representa el desencanto, siempre ha hecho lo que le ha dado la gana, su físico y su carácter le han abierto muchas puertas (pero de qué manera…) y ahora: ¿qué? ¿va a seguir consumiendo drogas hasta morir? (posiblemente pronto, si sigue con ese ritmo).

Tres personas iguales pero les une la misma situación y el mismo objetivo, la falta y búsqueda de amor, mayormente de amor propio y de amor al prójimo (más que el amor visto a una única pareja estable).

Como bien decía, me siento identificada con un poco de cada una. Con Ana, tal vez me veo un poco de esta forma en un futuro, porque aunque actualmente sea una persona espontánea y que huye de las monotonías, no descarto verme en un futuro (cosa que en cierto modo me da rabia) en una casa, con mi marido, mi/s hijo/s, etc. Y me da miedo mirar atrás y ver que todo lo que quería hacer se ha quedado en eso, simplemente en anhelos (por eso, ahora que soy consciente de ello y puedo, intento aprovechar el día a día al máximo). Con Rosa porque siempre he sido una persona muy ambiciosa en cuanto a lo laboral (actualmente estudios, pero que, espero, que s conviertan en un trabajo pronto), siempre he sacado buenas notas sin mucho esfuerzo (lo suficiente para sacarme el curso y sacar alguna que otra nota alta) y nunca me he permitido cagarla en este aspecto; así que también me da miedo verme como una periodista (periodismo es lo que estudio, obviamente) metida únicamente en mi trabajo y que sólo quiera conseguir más y más, sin darme cuenta que hay una vida fuera de la redacción. Y con Cris, pues el «alocamiento» de la juventud, el salir de fiesta, el pasarlo bien y el no darme cuenta que tal vez, si sigo un mal camino (porque los malos caminos son los que más abundan y los más fáciles de escoger) pueda arrepentirme demasiado tarde.

Además de todo esto, hay muchas escenas muy divertidas y trata el sexo de una forma q, a muchos les podría parecer grotesca, pero que personalmente creo que no es así.

Bueno, creo que me estoy enrollando demasiado, pero a mi parecer, el libro lo vale.

Así que aconsejo a todo el mundo que lo lea, chico o chica, joven o mayor (tal vez cuando eres joven es más fácil, porque te hace reflexionar antes de que puedas haber cometido algunos d los errores que el libro trata de mostrar y cuando eres mayor puede llegar a frustrarte, pero más vale tarde que nunca).

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